El programa de Filosofía y Sociedad para las ciencias médicas. Fundamentos y presupuestos

Santa Clara sep.-dic.

 

ORIGINAL

 

El programa de Filosofía y Sociedad para las ciencias médicas. Fundamentos y presupuestos

 

Theoretical bases and foundations of the Philosophy and Society syllabus for the medical sciences

 

 

José Manuel García Sosa I; Fidel Arístides Díaz Sosa II

I Licenciado en Sociología. Máster en Salud Pública. Asistente. Departamento de Filosofía. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba.
II Licenciado en Filosofía. Máster en Pensamiento Latinoamericano. Profesor Auxiliar. Departamento de Filosofía Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba.


RESUMEN

Introducción: El perfeccionamiento de la enseñanza de la Filosofía en las carreras de las ciencias médicas se concretó, en el curso 2010–2011, con la implementación de los programas Filosofía y Sociedad I y II, luego de un minucioso trabajo preparatorio realizado por el Grupo Nacional de Filosofía del MINSAP. Valorar los principales fundamentos y presupuestos presentes en el referido programa es el objetivo del presente trabajo. Métodos: La revisión de documentos del archivo del Departamento de Filosofía y la bibliografía referida al tema. Resultados: Se argumenta en el trabajo la necesidad de desarrollar el nuevo programa de Filosofía y Sociedad para las ciencias médicas, como resultado del perfeccionamiento de la docencia en las disciplinas de las ciencias sociales en la enseñanza universitaria cubana. Se resalta el conjunto de presupuestos teóricos, pedagógicos e ideológicos, con un enfoque marxista, clasista y contemporáneo, que sustentan al programa, de modo tal, que lo sitúa a la altura de los retos y las demandas de los tiempos actuales y del perfil del egresado. Conclusiones: La valoración realizada sobre los fundamentos y presupuestos esenciales del programa, contribuye a la imprescindible comprensión del lugar y el papel de la filosofía dentro del plan de estudios de las carreras de las ciencias médicas.

Palabras clave: Programas, ciencias médicas, filosofía, salud.


ABSTRACT

Introduction: The improvement of the teaching of philosophy was carried out in the academic year 2010-2011 in the medical sciences careers, with the implementation of the syllabus of Philosophy and Society I&II, after a careful work done by the Ministry of public Health National Philosophy Group. The objective of this work is to value the principal theoretical basis and foundations of this syllabus. Methods: The review of documents of the Philosophy department files and the referred bibliography about this topic. Outcomes: It’s stated in this work the necessity to develop a new syllabus for the Philosophy and Society subject in the medical sciences, as a result of the improvement of teaching in the social sciences disciplines of the Cuban university teaching. It is highlighted a group of theoretical, pedagogical and ideological basis, having a Marxist, classist and contemporary approach which sustain this syllabus in such a way that it is at the level of the challenges and demands of current time and the graduated profile. Conclusions: The valuation made about the principal foundations and basis of this syllabus contributes to the comprehension of the place and role of Philosophy within the study plan of the medical sciences careers.

Key words: Programs, medical sciences, Philosophy, Health


 

INTRODUCCIÓN

La disciplina Filosofía y Sociedad, que se imparte hoy en todas las carreras de las ciencias médicas, lleva apenas un curso de aplicación en las universidades médicas de Cuba; como programa docente es muy poco conocido por los profesores de las restantes asignaturas y aún por los directivos de las facultades y universidades. Tampoco se conoce su proceso de génesis, sus peculiaridades y fundamentos, elementos esenciales, si se tiene en cuenta el papel de la filosofía marxista en el trabajo político ideológico, y en el necesario enfoque interdisciplinario que se pretende en el plan de estudio de las citadas carreras.

Este programa es fruto del trabajo colectivo del Grupo Nacional de Filosofía del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de la República de Cuba y es el resultado visible y más importante de todo un proceso de perfeccionamiento de la enseñanza del marxismo que se viene desarrollando en el país, y en particular dentro de las universidades médicas en los últimos tiempos; a su vez forma parte de las transformaciones que se llevan a cabo dentro de la educación superior cubana.

Como programa de una disciplina concreta dentro del currículo de las carreras médicas tiene algunas peculiaridades interesantes, dadas las funciones que cumple la filosofía en la sociedad y con respecto a las ciencias: estudiar sus bases teóricas y metodológicas, la lógica de sus contenidos, los objetivos que se propone, y algunos de los temas básicos pueden ser elementos de suma importancia para los profesores de otras disciplinas o asignaturas.

Es por ello que el objetivo del presente trabajo es aportar un conjunto de valoraciones y reflexiones en torno a la génesis y conformación del programa de la disciplina Filosofía y Sociedad, sus bases y presupuestos teóricos y metodológicos fundamentales, de modo tal que permita a los profesionales de otras disciplinas utilizar este conocimiento como herramienta para el logro de la interdisciplinariedad y para el sustento cosmovisivo de sus respectivas asignaturas.

DESARROLLO

La historia de la impartición de la disciplina Marxismo-Leninismo parte de la Reforma Universitaria en los inicios de la década de los sesenta del siglo XX. Este período fue testigo de múltiples cambios en los planes de estudios y en especial en los programas, como expresión del agudo debate que, en lo teórico y en lo ideológico, se desarrollaba en el país,1 sobre todo en lo referente a qué interpretación del marxismo adoptar, donde la versión soviética y la occidental tuvieron preeminencia, sin descontar la china; pero sobre todo, el debate estuvo centrado en la necesidad de interpretar el marxismo desde las perspectivas y las necesidades de una revolución triunfante que se aprestaba a construir el socialismo en un país pobre, agredido y tercermundista. Esta interpretación está contenida de manera clara y precisa en las siguientes frases de Castro Ruz: “Nosotros no estudiamos el marxismo por simple curiosidad filosófica o histórica. No, para nosotros es vital estudiar y enseñar marxismo. Para la Revolución es vital y es decisivo estudiar marxismo y enseñar marxismo”.2

“Nosotros hemos dicho que somos marxista–leninistas y ser marxistas implica, en primer lugar, tomar el marxismo en su esencia creadora, su esencia dialéctica, sus principios fundamentales y aplicarlos con criterio revolucionario, aplicarlos con un sentido dialéctico también a una realidad concreta”.3

Ya en la década de los setenta se impuso la visión soviética del marxismo con el llamado “Plan B” que incluía, para todas las carreras, un programa uniforme al que se agregaba, además de la Filosofía Marxista, la Economía Política y el Comunismo Científico, sin contar que por algunos cursos se impartió también Historia del Movimiento Obrero Cubano. Sobre el tema dice el destacado intelectual cubano Martínez Heredia F: “El pensamiento social recibió un golpe demoledor, dentro de las corrientes marxistas se afirmó que solo la soviética era la aceptada y la correcta –esa unión perversa de verdad y virtud– por lo que se redujo el marxismo al llamado materialismo dialéctico e histórico o filosofía marxista–leninista, o el llamado marxismo–leninismo compuesto por la filosofía, la economía y el comunismo científico”.4

Las Tesis y Resoluciones del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba sobre los estudios del marxismo leninismo dieron un fuerte impulso al esquema de impartición de la asignatura que ya se venía imponiendo, aún cuando allí se enfatiza en la necesidad de adecuar los estudios de marxismo leninismo a las necesidades concretas del país.

El impacto del proceso de la Perestroika en la Unión Soviética y el llamado a la rectificación de errores, hecho por la dirigencia cubana, condujo a que se plantearan cambios en la impartición del marxismo, y para finales de la década de los 80, comienza a hablarse de un nuevo plan de estudio de la disciplina, que se inserta dentro del llamado “Plan C” a implementar en todas las universidades del país. Todo esto, unido al derrumbe del modelo del socialismo eurosoviético y la “crisis del marxismo” condujo a que, a inicios de la década de los 90, se comenzara un movimiento tendiente al cambio en los programas y la búsqueda de alternativas curriculares, que se ajustaran a las transformaciones de la realidad, y por consiguiente, a las ciencias sociales.

Todo este proceso está también ligado a importantes mutaciones estructurales pues, si en la década de los setenta y ochenta existió una rígida centralización en cuanto a la impartición del marxismo en las universidades, con programas únicos y todo orientado y controlado desde la Dirección de Marxismo-Leninismo del Ministerio de Educación Superior (MES), ya en los 90 se produce cierta flexibilidad, de modo tal que surge el Grupo Nacional de Filosofía del MINSAP y se comienza a trabajar en la creación de un programa de Filosofía para las carreras de las ciencias médicas. Este es el origen de Filosofía y Salud que comienza a aplicarse a mediados de esa década, con diferentes variantes en Enfermería y Tecnología de la Salud, por más de 10 años, el cual tuvo un importante impacto en la formación de estos profesionales, aún cuando generó numerosas polémicas.5-6

En resumen, el programa Filosofía y Salud, si bien mantuvo los elementos básicos del núcleo cosmovisivo de la filosofía marxista leninista –algo que también ha sido cuestionado o negado por muchos profesores, y no siempre con razón–, sí dedicó mucho tiempo a temas propios de la medicina o la salud. La enseñanza de la filosofía, única de las asignaturas del Marxismo-Leninismo que se mantiene en las universidades de ciencias médicas, sufrió también la franca subvaloración de estas asignaturas de formación general dentro de los planes de estudio, y el predominio de un pensamiento positivista y reduccionista que, aunque negado, se imponía inexorablemente en el campo de las ciencias médicas y la salud.7

De este modo, y como resultado de las deficiencias señaladas por el Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) en el segundo semestre del curso 2007-2008, se toma la decisión de elaborar un nuevo programa de Filosofía para las carreras de las ciencias médicas, que permitiera, a la vez, superar las dificultades existentes y, sobre todo, la diversidad de su aplicación en las diferentes carreras, pues sólo Medicina y Estomatología coincidían en cuanto al programa oficial que se impartía. Nace así, fruto del trabajo del Grupo Nacional de Filosofía del MINSAP entre los años 2008-2010, el programa Filosofía y Sociedad.

Al adentrarse en la valoración de este programa, que ya se impartió en el curso 2010–2011, se debe aclarar que como presupuesto inicial fundamental, está la incorporación de las invariantes del MES, pues esto permite una cierta uniformidad con respecto a otras especialidades y universidades del país, y es una exigencia establecida por el MES y el Comité Central del PCC, para garantizar que se mantengan, en el nuevo programa, los elementos básicos del núcleo cosmovisivo de la filosofía marxista leninista.

Otro elemento presente de significativa importancia, es el propio título del programa, pues el anterior Filosofía y Salud provocó incomprensiones que derivaron hacia una franca medicalización, como ya se ha explicado. La decisión final tomada permitió mantener la concordancia con los programas vigentes para las universidades adscriptas al MES, al asumir el nombre Filosofía y Sociedad.

En el programa se recoge el hecho evidente de que en las carreras de las ciencias médicas –excepto Psicología–, no se imparte el ciclo de asignaturas de marxismo, sino sólo la filosofía. Esto último implicó que estén presentes contenidos que no son propiamente filosóficos, pero que son necesarios para la formación del profesional de las ciencias médicas en la actualidad, en correspondencia con su perfil de salida y el sistema de conocimientos y habilidades que debe adquirir para cumplir su función social.

Por otro lado, el espíritu del programa está ligado a los fundamentos filosóficos de la concepción social de la medicina y la salud, y la necesidad de que la disciplina Filosofía y Sociedad sirva como base teórico conceptual y fundamento metodológico que permita la transdisciplinariedad y la interdisciplinariedad, una exigencia de la pedagogía contemporánea. Este último elemento se expresa en las funciones sociales de la filosofía y cómo cumplirlas en un programa docente de Filosofía Marxista; entre estas funciones se destaca la cosmovisiva, la metodológica, la cognoscitiva, la axiológica y la ideológica, vistas estas en su necesaria integridad; imprescindible, toda vez que no solo se pretende formar un profesional de la salud, sino un joven revolucionario, patriota, con sólidos valores morales, internacionalista, con una amplia cultura general, además de habilidades comunicativas y, sobre todo, comprometido con su época y con el progreso de la humanidad. En el programa, junto a la lógica expositiva necesaria para la comprensión del marxismo como sistema de ideas, se incluyen aspectos derivados de su papel en el trabajo político-ideológico, en lo axiológico y lo cultural.

Con lo anterior, el programa logra incorporar un elemento fundamental presente en la tesis “Sobre los estudios del Marxismo-Leninismo en nuestro país” aprobada en el Primer Congreso del PCC y aún vigente, donde se sostiene: “El marxismo-leninismo no es, pues, solo una asignatura más del plan de estudio, sino la ciencia guía que debe presidir el desarrollo de nuestro conocimiento científico en cualquier rama, es la concepción básica, el punto de partida”.8

El programa elaborado y ya en vigor, evidencia la asimilación de los anteriores y de la experiencia acumulada en su impartición, donde, en cada uno de sus momentos, existieron aspectos positivos y negativos, pero cada uno de ellos significó un paso importante en el desarrollo de esta disciplina en la educación médica superior, cuyo saldo es imprescindible tener en consideración.

A continuación se realiza una valoración de algunos de los elementos presentes en la fundamentación y que caracterizan al programa de Filosofía y Sociedad vigente para los centros de enseñanza médica superior del país y sobre los cuales se hacen algunos comentarios y acotaciones:

  • Superación de las visiones esquemática y dogmática del marxismo leninismo propias de la concepción del marxismo soviético y expresada en la manualización de la enseñanza y en la separación entre el materialismo dialéctico y el materialismo histórico.9

Esta ha sido una pretensión en los diferentes programas, desde la época del llamado “Plan C”, pero no logrado plenamente, pues de alguna manera y a pesar de las intenciones, en ellos se reproducía la lógica de los manuales o el esquema de pensamiento que los generó. La batalla por superar el referido esquema, va más allá de los programas y los libros de texto, toda vez que se ha pretendido superarlo a partir de la edición de selecciones de lecturas y no de otros manuales, en el sentido de libros de texto, adecuados a un programa determinado. Lograrlo no será entonces sólo una responsabilidad de este documento sino de todos los colectivos y los docentes que participan en su implementación.

  • Rescate de los espacios para el conocimiento filosófico desechando temas y contenidos propios de otras ciencias, disciplinas o asignaturas que los estudiantes reciben en diferentes momentos de la carrera, lo que no significa la renuncia a la vinculación con su perfil de salida, sólo que debe ser más orgánica y desde una perspectiva transdisciplinaria.9

Este presupuesto es sumamente importante pues, como se explicó, el anterior programa transitó hacia una medicalización que concluyó con la inclusión de temas propiamente médicos como los determinantes del estado de salud de la población o los métodos clínico y epidemiológico, entre otros, sin contar que el tema de Bioética derivó hacia el análisis de casos clínicos, todo esto en estudiantes de primer año, sin una preparación adecuada para ello.

En ese entorno, el programa actual cumple con la necesaria vinculación de los contenidos con el perfil de la especialidad universitaria en que se imparte, lo cual es una exigencia también presente en las funciones de los departamento de filosofía orientadas por el Comité Central del PCC en documento emitido en el 2009, donde se señala: “Exigir y controlar que el enfoque social, humanista y político ideológico de la enseñanza del marxismo leninismo, se realice desde las perspectivas de la formación del profesional, tomando en cuenta las características de los diferentes grupos de carreras”.10 Sin dejarse llevar hacia la medicalización, el programa logra vincular un grupo de importantes temáticas filosóficas a las necesidades de las ciencias médicas y el perfil de salida del egresado de estas carreras. Así pretende rescatar el papel de la filosofía como fundamentos teórico, metodológico y cosmovisivo de las ciencias médicas, logrando que el vínculo con el perfil de salida de los estudiantes sea visto desde esa perspectiva, es decir, que el educando se apropie de esos instrumentos aportados por la filosofía, de modo tal que les permita comprender los contenidos que recibe o recibirá en diferentes asignaturas en el transcurso de su carrera.

  • La lógica del contenido parte de los principales elementos teóricos del marxismo: la comprensión materialista de la historia, la teoría de la lucha de clases y la teoría de la revolución social.9

Conocido es el hecho de que la lógica expositiva de un programa docente no siempre coincide con la lógica de la ciencia, sólo que en este caso el programa está obligado a rescatar la esencia de la teoría marxista y, por tanto, asumir como guía metodológica los llamados “núcleos duros” de la filosofía marxista leninista; es decir, aquellos elementos distintivos que le dan un auténtico carácter revolucionario. Estos tres aspectos le dan coherencia a la lógica del programa y permiten asumirlo más allá de una secuencia de temas a tratar.

  • El análisis de la dialéctica materialista como un método o una herramienta para la comprensión y transformación de la realidad.9

Este ha sido, durante muchos años, un tema extraordinariamente debatido, pues aunque la dialéctica ha estado presente en todos los programas de filosofía marxista que se han aplicado en el país, de lo que se trata es de superar la extrema ontologización propia de su tratamiento en los manuales soviéticos y que se ha extrapolado, de una u otra forma, a los programas docentes. El enfoque metodológico de la dialéctica, aunque sea una redundancia enorme, es una tarea ardua y que sin dudas trasciende los marcos de la propia asignatura, pero al menos el programa se propone superar el tratamiento reduccionista y esquemático con que se entendía y se “aplicaba” la dialéctica materialista.

  • La valoración de los procesos políticos, sociales, históricos, científicos, etc. actuales a partir de la metodología que aporta el marxismo, partiendo de una posición clasista e ideológica comprometida con la emancipación humana.9

Es obvio que un programa de filosofía marxista leninista no puede estar de espaldas a la realidad en que se mueve la sociedad actual, de lo que se trata es de contribuir con la formación ideológica, clasista y científica de los estudiantes, utilizando al marxismo como instrumento de análisis.

  • La visión holística del hombre y la sociedad, así como el tratamiento de la dimensión axiológica de la filosofía marxista en el análisis de la contemporaneidad.9

La contribución de la disciplina filosofía y sociedad a la formación de valores en los estudiantes de ciencias médicas no puede entenderse únicamente desde lo ideológico o desde el tratamiento de los temas relacionados con la ética y la bioética, el humanismo práctico propio de la visión marxista del hombre, unido al enfoque dialéctico, permitirá comprenderlo desde una perspectiva holística, pero a la vez asumiendo la comprensión de su esencia social como elemento fundamental. Esto es básico, no sólo para las ciencias y la práctica médicas, sino para el entendimiento de los problemas y desafíos que enfrenta el hombre en el siglo XXI. El humanismo marxista, que supera por su dimensión práctico revolucionaria a otras expresiones de esta posición filosófica, es uno de los hilos conductores de todo el programa de la disciplina.

  • Acercar la asignatura al tratamiento de la sociedad cubana y el pensamiento cubano y latinoamericano, así como otros elementos que contribuyan a ampliar la formación cultural de los estudiantes.9

Esto no solo es una exigencia derivada de las invariantes del Ministerio de Educación Superior: la no comprensión del marxismo como un conjunto de tesis formuladas y listas para aprenderse, sino que implica analizarlo como uno de los fundamentos ideológicos de la revolución. El conocimiento del pensamiento revolucionario cubano y latinoamericano aparece así como una necesidad para comprender y explicar el devenir histórico de la revolución cubana.10

Por otra parte, está la necesidad de formar a un profesional, no sólo comprometido políticamente, sino preparado para comprender las tendencias de su tiempo, capaz de entender los cambios de la sociedad cubana, pero a la vez crítico, y que proyecte su actuación a la transformación y profundización del sistema socialista cubano. No se puede olvidar que este profesional ha de estar identificado con su perfil, ha de trabajar por elevar la calidad del sistema de salud cubano, además de estar preparado para misiones internacionalistas en los más disímiles lugares del planeta.

CONCLUSIONES

Los aspectos señalados como presupuestos y fundamentos del nuevo programa de Filosofía y Sociedad para los centros de educación médica superior, lo convierten en un basamento importante en aras de alcanzar el objetivo propuesto de contribuir a la formación teórico filosófica, socio-humanista, clasista y del sistema de valores en los estudiantes de las diferentes carreras de las ciencias médicas, a partir de la concepción marxista-leninista del hombre y la sociedad y en correspondencia con las necesidades del sistema de salud cubano en los momentos actuales.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. León del Río Y. Avatares del marxismo en la década de los sesenta en Cuba. En: Plá León R, González Aróstegui M, editores. Marxismo y revolución. Escena del debate cubano en los sesenta. La Habana: Ciencias Sociales; 2006. p. 57-64.
  2. Partido Comunista de Cuba. Tesis y resoluciones del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana: Editora Política; 1976.
  3. Castro F. Discurso pronunciado en el acto conmemorativo del 1ro. de Mayo de 1966. Rev Bohemia. 1966 May;58(18):31.
  4. Barrera Valdés C. Marxismo, pensamiento y ciencias sociales en Cuba contemporánea. En: Martínez Heredia F. A viva voz. La Habana: Ciencias Sociales; 2010. p. 121-3.
  5. García Sosa JM, Díaz Sosa F. La asignatura filosofía marxista en las ciencias médicas. Historia y actualidad. EDUMECENTRO [Internet]. 2011 [citado 14 Oct 2011];3(1):[aprox. 7 p.]. Disponible en:
    http://www.revedumecentro.sld.cu/index.php/edumc/article/view/108/219
  6. Peguero Morejón H, Núñez Pérez B, Menéndez Laria A. La filosofía, apuntes de su dimensión histórica en la Facultad de Estomatología "Raúl González Sánchez". Educ Med Super [Internet]. 2009 Ene [citado 22 Jul 2010];23(1):[aprox. 16 p.]. Disponible en:
    http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21412009000100012&lng=es&nrm=iso&tlng=es
  7. Ministerio de Salud Pública. Programa de filosofía y salud I y II [Internet]. Santa Clara: Universidad de Ciencias Médicas de La Habana; 2010 [citado 14 Oct 2010]. Disponible en:
    http://intranet.vcl.sld.cu/documentos/filosofia/Programa%20Filosofia%20y%20Sociedad%20para%20CEMS.doc/view
  8. Partido Comunista de Cuba. Tesis y resoluciones del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana: Editora Política; 1976.
  9. Ministerio de Salud Pública. Programa de filosofía y sociedad [Internet]. La Habana: Universidad de Ciencias Médicas de La Habana; 2009 [citado 14 Oct 2010]. Disponible en:
    http://filosalud.vcl.sld.cu/?cat=27
  10. Comité Central del PCC. Funciones de los departamentos de marxismo leninismo e historia en la educación superior. La Habana: PCC; 2009.

 

 

Recibido: 12 de enero de 2012
Aprobado: 15 de marzo de 2012

 

José Manuel García Sosa. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. E mail: josegs@ucm.vcl.sld.cu

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