Algunas consideraciones sobre la enseñanza de la Historia de Cuba en educación superior
COMUNICACIÓN

 

Algunas consideraciones sobre la enseñanza de la Historia de Cuba en educación superior

 

Some considerations on the teaching of the History of Cuba in higher education

 

 

Ileana García López1, Maritza Amechazurra Oliva2, Noemy La Rosa Hernández3

1 Filial de Ciencias Médicas "Lidia Doce Sánchez". Sagua La Grande. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: ileanagl@infomed.sld.cu
2 Filial de Ciencias Médicas "Lidia Doce Sánchez". Sagua la Grande. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: maritzaao@infomed.sld.cu
3 Filial de Ciencias Médicas "Lidia Doce Sánchez". Sagua La Grande. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: noemyrh@infomed.sld.cu

 

 


RESUMEN

La inclusión de la Historia de Cuba en la educación superior responde a la necesidad de contribuir a la formación de una cultura histórica en todos los profesionales como parte de su formación humanística, al garantizar el fortalecimiento de sus valores patrióticos y antimperialistas, entre otros. Los autores de la presente comunicación se propusieron como objetivo analizar la necesidad de que su enseñanza asuma la ciencia como método para que los alumnos hagan valoraciones objetivas sobre los fenómenos históricos, y alertan sobre la necesidad de que en las clases predominen el intercambio de argumentos y la reflexión colectiva en unidad orgánica con los principios que se preservan y se enseñan a defender.

DeSC: enseñanza, educación médica, educación superior, historia.


ABSTRACT

The inclusion of the History of Cuba in higher education responds to the need to contribute to the formation of a historical culture in all professionals as part of their humanistic formation, by guaranteeing the strengthening of their patriotic and anti-imperialist values, among others. The authors of this paper set out as an objective to analyze the need for their teaching to assume science as a method for students to make objective assessments of historical phenomena, and warn about the need for the exchange of arguments and arguments in the classes. Collective reflection in organic unity with the principles that are preserved and taught to defend.

MeSH: teaching, education medical, education, higher, history.


 

 

En el mundo contemporáneo, la cultura se ha renovado y diversificado a ritmos vertiginosos. Existe una relación directamente proporcional entre avances tecnológicos y contenidos de la cultura, lo que implica cambios en las formas y medios de enseñarla y aprenderla. Esto debe conducir a que cambie la educación, al constituir ella un proceso social e histórico clasista, encaminado a la transmisión y asimilación de la cultura atesorada.1,2

Aquilatando el valor de la historia como parte esencial de la formación cultural de todo joven matriculado en la educación superior, la inclusión de la Historia de Cuba en este nivel de enseñanza responde a la necesidad de contribuir a la formación de una cultura histórica en todos los profesionales como parte de su formación humanística, al garantizar el fortalecimiento de sus valores patrióticos y antimperialistas, entre otros.

Para transformar su proceso enseñanza aprendizaje con un carácter desarrollador, se necesita apropiarse de la herencia cultural acumulada por las generaciones mayores y transmitirla a cada educando, de acuerdo con su nivel de desarrollo y sus condiciones.

La enseñanza de la historia no es simple acumulación de información; se trata de lograr que los alumnos hagan valoraciones científicas de los fenómenos históricos. Si solo se enseña a los educandos el resultado del conocimiento y no se les cultiva la facultad de elaborarlo, no se cumplirá con el objetivo humanista, científico y creador. Se deben proporcionar conocimientos científicos en forma activa, consciente y emotiva; para ello tiene que dotar al alumno de procedimientos generales que se apliquen en cualquier situación concreta, de forma tal que alcance un elevado desempeño intelectual.

El hombre contemporáneo trata de descubrir de dónde procede con la esperanza de saber hacia dónde se dirige; sus aspiraciones relacionadas con el camino que le queda por andar estimulan su penetración por lo que ha quedado atrás.3

Lo esencial es preparar a los alumnos en los conocimientos fundamentales y el método científico de análisis, lo cual implica, además de una adecuada selección del contenido, dotar al profesor de una metodología de enseñanza que propicie el desarrollo del pensamiento lógico de los educandos. Los docentes deben conducir a los alumnos hacia aquellas respuestas que los ayuden a obtener conocimientos científicos y les ofrezcan posibilidad de comprender su época y el sentido de la vida. Si el hombre no es portador de valores dirigidos a lograr un desempeño ético, entonces no será posible que ponga sus conocimientos al servicio de la sociedad y en beneficio de ella.4

Se alude entonces a la necesidad de acudir a las fuentes históricas para potenciar valores, como fortaleza para defender las conquistas revolucionarias y preservar la identidad de la nación cubana; pero si no se cambian los métodos, si no se acude a nuevas fuentes de conocimiento, aprovechando las potencialidades de las tecnologías de la información y la comunicación, entonces persistirá el academicismo frío; en este sentido se coincide con lo expresado por Garófalo cuando expresa ..."Que no se vuelva el recuerdo de las luchas de nuestro pueblo algo académico, que no se vuelva algo así como una historia fría…" 5

Los autores consideran que la enseñanza de la Historia de Cuba en la educación superior reclama no cejar en el empeño de mejorar todo lo concerniente a ella, ya que es una de las principales portadoras de la memoria histórica y del conocimiento de acontecimientos, hechos, sentimientos, ideales, normas, costumbres y valores autóctonos que caracterizan la nación cubana y sirve de base para reforzar la cultura e identidad. Es por esto que coinciden además en que el profesor de Historia de Cuba debe ser un sembrador de ideas, desde el quehacer que entraña una síntesis de ciencia, arte y pasión. Argumentar, enseñar a argumentar y convencer son tareas del aprendizaje de esta asignatura, la cual constituye fuente de educación patriótica, antimperialista y de formación de valores para el mejoramiento humano. Es instrumento imprescindible para la batalla de pensamiento de estos tiempos.

Es aquí donde los profesores tienen un gran reto; dentro de los propósitos educativos su enseñanza debe ser expresión cotidiana de una cultura del diálogo. Por ahí pasa el camino del convencimiento: por el intercambio de argumentos y la reflexión colectiva en unidad orgánica con los principios que se defienden y se enseñan a defender.

Si el profesor concibe que la enseñanza de la historia sea síntesis de ciencia, arte y pasión, sabe que el que expone habla con la palabra, con los gestos, con la mirada. De ahí la importancia de lograr coherencia entre el lenguaje oral y corporal,6 y la correcta utilización de las herramientas educativas para lograr un eficiente proceso enseñanza aprendizaje, hecho este tan necesario para la educación de las generaciones actuales y futuras.

La motivación para el estudio de la historia está muy relacionada con los retos que la exposición sea capaz de plantear al ejercicio del pensamiento lo que se aparta de la enseñanza exclusivamente memorística pero, precisamente, esta contribución hay que verla también en su acepción más amplia, es decir, en la persona que es capaz de estar escuchando algo que le hace reflexionar. En armonía con lo anterior, Martí7 explica en sus obras la significación didáctica que tienen los distintos tonos y matices de la voz en el lenguaje oral; ellos tienen una eficaz significación pedagógica en tanto indican lo más significativo e importante de lo que se quiere tratar. Esos matices y tonos ayudan a distinguir lo esencial de lo secundario, a destacar las cuestiones más importantes, a precisar resúmenes parciales, a dejar bien expresadas y claras las ideas que deben quedar como conclusiones de la exposición, a la vez que evitan que el discurso histórico sea monocorde.

Cuando Martí7 expresa: "… la manera de decir realza el valor de lo que se dice…" relaciona las ideas con la amenidad como cualidad esencial de las clases o exposiciones orales; más adelante añade que estas viven de la animación y el entusiasmo. Visto con sentido crítico, está alertando contra el aburrimiento, la monotonía, las maneras de exponer poco atractivas que conducen al cansancio y la desmotivación de los que escuchan, problema no siempre resuelto a más de 100 años de aquellas admirables palabras.

Hoy es necesario transformar la enseñanza de la Historia de Cuba, potenciar al máximo hacia los valores humanos y políticos que preconiza, motivar la investigación, estimular el conocimiento de tradiciones patrias. En este sentido es preciso transformar el acto educativo en un proceso democrático, donde la comunicación y el protagonismo sean la piedra angular del aprendizaje y una fuente inagotable de recursos que alimenten la cultura histórica de los educadores y los alumnos, para enriquecer e interpretar la historia cubana, con matices acordes con su legado y los ideales de la Revolución.

 

Declaración de intereses

Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Leal García E. El enfoque integral en la formación de valores de los futuros profesionales de la salud. EDUMECENTRO [Internet]. 2010 [citado 22 Feb 2015];2(1):[aprox. 10 p.]. Disponible en: http://www.revedumecentro.sld.cu/index.php/edumc/article/view/60/125

2. Leal García E. Formar valores a través de la defensa de la identidad nacional y otras alternativas cubanas. EDUMECENTRO [Internet]. 2013 [citado 20 Abr 2015];5(1):[aprox. 11 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2077-28742013000100017

3. Carrazana Contreras UO, Morales Jiménez I, Jiménez Lastre I. Propuesta metodológica con enfoque interdisciplinario para el perfeccionamiento de la asignatura Historia de Cuba I. EDUMECENTRO [Internet].2012 [citado 25 Feb 2015];4(2):[aprox. 12 p.]. Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2077-28742012000200010

4. Horruitiner Silva P. La universidad cubana: el modelo de formación. La Habana: Editorial Ciencias Sociales; 2006.

5. Garófalo Fernández N. Programa de la disciplina Historia de Cuba. Carreras de Medicina y Estomatología. La Habana: Minsap; 2009.

6. Pendás Díaz H. Los medios de enseñanza de la Historia. Algunas consideraciones y sugerencias de trabajo. En: Didáctica de las Ciencias Sociales. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 2012.

7. José Martí: Clases orales. Obras completas. T6. La Habana: Editorial Imprenta Nacional de Cuba; 1960.

 

 

Recibido: 11 de marzo de 2016.
Aprobado: 30 de mayo de 2017.

 

 

Ileana García López. Filial de Ciencias Médicas "Lidia Doce Sánchez". Sagua La Grande. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: ileanagl@undoso.vcl.sld.cu

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