Apuntes históricos sobre la presencia de la mujer en la Estomatología villaclareña
ARTÍCULO ORIGINAL

 

Apuntes históricos sobre la presencia de la mujer en la Estomatología villaclareña

 

Historical notes on the presence of women in Villa Clara's Dentistry

 

 

Odalis Beatriz Díaz López1, Marisol González Falcón2, José Osvaldo Enríquez Clavero3

1 Doctora en Estomatología. Especialista de I Grado en Estomatología General Integral. Asistente. Facultad de Estomatología. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: odalysdl@ucm.vcl.sld.cu
2 Doctora en Estomatología. Especialista de II Grado en Fisiología Normal y Patológica. Profesora Auxiliar. Facultad de Estomatología. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: marisolgf@ucm.vcl.sld.cu
3 Licenciado en Biología. Máster en Ciencias de la Didáctica. Profesor Auxiliar. Facultad de Estomatología. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: joseec@ucm.vcl.sld.cu

 

 


RESUMEN

Fundamento: la presencia de la mujer en la Estomatología a lo largo de la historia, no ha sido un hecho irreverente o casual; el presente estudio indaga al respecto por la ausencia de textos que refieran su contribución en la citada profesión.
Objetivo: caracterizar la presencia de la mujer en el desarrollo de la Estomatología en Villa Clara.
Métodos: se realizó una investigación descriptiva, empleando métodos empíricos: análisis documental y entrevistas a gestores de la historia e informantes clave; teóricos: análisis- síntesis, hermenéutico-dialéctico e histórico-lógico, al estudiar la evolución histórica de la profesión y el papel de la mujer en dicho proceso.
Resultados: se destaca la participación de las féminas villaclareñas que alcanzaron su título universitario en los siglos XIX y XX, por su relevante labor. Se resaltó la dimensión humanista de las mencionadas en el estudio, verdaderos paradigmas, en función de formar valores en los futuros profesionales.
Conclusiones: la mujer ha estado presente en el decursar histórico de la carrera de Estomatología, desde su labor docente, asistencial, investigativa y gerencial. Villa Clara cuenta con profesionales que por sus aportes científicos han contribuido a su desarrollo, y por su dimensión ético moral, a la formación de valores en las nuevas generaciones.

DeCS: odontólogas/historia.


ABSTRACT

Background: the presence of women in Dentistry throughout history has not been a fortuitous or irreverent fact. The present study investigates this issue because of the lack of literature referring their contribution to this profession.
Objective: to characterize the presence of women in the development of Dentistry in Villa Clara.
Methods: a descriptive study was conducted using empirical methods that included a documentary analysis and interviews with history promoters and key informants. The theoretical methods used included analysis-synthesis, hermeneutic-dialectical method and historical-logical method, studying the historical development of the profession and the role of women in the process.
Results: the participation of Villa Clara's women who achieved their undergraduate degree in the nineteenth and twentieth centuries stands out for their outstanding work. The humanistic dimension of these women is highlighted in the study, as true paradigms, with the aim of forming values ??in future professionals.
Conclusions: women have been in the course of the history of Dentistry undergraduate studies, in teaching, assistance, research and managerial activities. Villa Clara has professionals who, for their scientific contributions, have help toward its development, and for their ethical and moral dimension have contributed to the formation of values in the new generations.

MeSH: dentists, women/history.


 

 

INTRODUCCIÓN

La Historia, según el profesor García Delgado,1 es una de las ramas más importantes del conocimiento humano, base fundamental de la cultura de todo profesional, y fuente imprescindible para la formación ideológica de los individuos. Analizar cada momento histórico, utilizando las herramientas científicas adecuadas, forma parte del pensamiento filosófico de la sociedad para llevar adelante las diferentes disciplinas que ayudan al mantenimiento y desarrollo de la vida en el más integral de los sentidos.

De ahí lo necesario que resulta conocer acerca de sus personalidades, su accionar exitoso, actitud responsable con que realizan su labor, la cooperación y el sentido de pertenencia, qué los caracteriza y distingue como profesionales,2 y en particular, de quien ha sido, a lo largo de su devenir histórico, importante fuerza de trabajo: la mujer.

La presencia de la figura femenina en torno a la Estomatología no ha sido un hecho irreverente o casual, a criterio de los autores; téngase en cuenta que ha sido la profesión representada en la fe cristiana por diecinueve santos curadores, y solo uno de ellos es femenino: Santa Apolonia, por demás designada la Santa Patrona de todos los que sufren dolores de muelas y matrona de la profesión,3 lo cual es un indicio de que la mujer siempre ha estado ligada a su evolución y desarrollo, aunque en menor cuantía que los hombres, en épocas pasadas.

Desde la más remota antigüedad, y dada la necesidad imperiosa y natural de preservación del ser humano ante la agresión del medio, surgieron las más disímiles formas de curar, que transitaron desde el empirismo, donde el hechicero, mago o religioso fungía como médico,4 hasta la presencia de charlatanes, sacamuelas y barberos, estos últimos arraigados en las raíces de la profesión, y fuentes históricas para su construcción y desarrollo.4

La literatura hace referencia a una mujer que en 1609 fue autorizada por el Cabildo de Santiago de Cuba, a realizar procederes varios en bien de la salud de los individuos, ante la ausencia de médicos y cirujanos en la región; fue Mariana Nava, una curandera de origen taíno,3 lo cual da fe de la presencia femenina en el ejercicio de la profesión, en la Cuba de tiempos remotos.

Con la fundación en 1900 de la Escuela de Cirugía Dental de la Universidad de La Habana,3,6 el dentista se reivindicó, mejoró en su actuación; lo que garantizó una mejor atención al paciente y un empuje vigoroso a la ciencia. Para la mujer, que por tanto tiempo se había mantenido alejada de la posibilidad de cursar estudios dentales, abrió un nuevo camino, a pesar de que no fue hasta la segunda década de creada, que se graduaron de cirujanas dentales las primeras cubanas.

Durante el pasado siglo XX, y a pesar de que algunos datos dan fe de la existencia de más de un centenar de mujeres que ejercían como cirujanos dentales en su primera mitad, sigue siendo característico de esta etapa neocolonial cubana, la presencia de la mujer en los trabajos de menor remuneración salarial o en el hogar, mantenida por el esposo y a cargo de la familia. No es hasta 1958 que se incrementa en un 8 % la fuerza laboral femenina dedicada a la profesión dental, en relación a 1950.

De un total de treinta féminas cirujanas dentales que ejercían en la antigua provincia de Las Villas, en igual período, se fueron incrementando paulatinamente las matrículas una vez que triunfa la Revolución y suceden transformaciones sociales que involucran a la enseñanza de la Estomatología.

La constitución de facultades en los antes nombrados institutos superiores de ciencias médicas a lo largo y ancho del país, en la década de 1970, primero en Camagüey, y luego en otras provincias como Villa Clara, facilitó una vez más el ingreso de las mujeres a la profesión dental, además de brindar la posibilidad de que algunas de ellas ocuparan responsabilidades en la docencia y en la gerencia, como es el caso de la Dr.C Miriam Machado Martínez, la primera mujer villaclareña que estuvo al frente de una facultad de este tipo en uno de los mencionados institutos.3

El desarrollo de la Odontología y los logros alcanzados en muchos países dan fe de la emancipación de la mujer y de su contribución al avance científico y social a lo largo de los años, desde el mismo momento en que llegaron a las universidades y obtuvieron los máximos honores, hasta hoy.3 Así sucede con la Estomatología villaclareña, cuya buena parte de su historia la han escrito mujeres valiosísimas; unas nacidas por estas tierras, otras llegadas de zonas más o menos cercanas pero con algo en común: en ninguna de ellas ha faltado el amor y la motivación por lo que hacen.

"Conocer la historia es premisa para el desarrollo, y por ello, recordar hechos y personalidades prestigiosas de la profesión, significa aceptar el legado de constancia, dedicación, devoción y alegría por hacer cada día el bien", según Bécquer.7 Por eso, todas las mujeres que han dedicado la mayor y mejor parte de su vida al mejoramiento de la salud bucal de la población villaclareña, son merecedoras de ser mencionadas en el presente trabajo, mas se hace inminente realizar una selección entre las que han sido y son protagonistas del arte dental, sobre todo las menos conocidas, y cuyos valores ético morales las convierten en ejemplo para las nuevas generaciones.

Este estudio procura caracterizar la presencia de la mujer en el desarrollo de la Estomatología en Villa Clara.

 

MÉTODOS

Se realizó una investigación descriptiva, con enfoque cualitativo, en la que se emplearon métodos teóricos: el histórico lógico, al estudiar la evolución histórica de la profesión y el papel de la mujer en dicho proceso; el análisis y síntesis, presente en todo momento, una vez que se realiza un estudio crítico de la bibliografía; y el hermenéutico-dialéctico, al interpretar diferentes enfoques y presupuestos teóricos vinculados a la temática investigada.

El estudio hace mención a féminas que ejercieron el arte dental, obtuvieron el título de graduadas, y aportaron logros al desarrollo de la profesión, durante el período de tiempo analizado, seleccionadas a criterio de los autores de acuerdo a su dimensión humanista, dada la connotación especial que esta alcanza en el contexto actual y en la formación de valores en los futuros profesionales.

Entre los métodos empíricos, análisis documental: consulta y revisión de textos, artículos de revistas, documentos históricos (actas, monografías, y anuncios, que forman parte de archivos museables municipales) para obtener información acerca de la presencia de la mujer en la Estomatología, así como entrevistas a gestores de la historia e informantes clave, que dieron fe de estar en plenas facultades mentales, y mostraron disposición para testificar elementos vivenciales de interés para conformar la historia.

 

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

De la aplicación de los métodos anteriores se derivan los siguientes resultados en relación con la presencia de la mujer en la Estomatología villaclareña.

Según Bécquer Águila y col8: "Cuando se dice humanismo se pretende comprender toda una vida de valores ético morales elevados, de entrega a la humanidad toda, del concepto sublime del bien como la máxima que rige el sendero de la vida. Es el concepto de ser humano como parte de toda la humanidad y de la humanidad indisolublemente unida a sí, con una visión renovadora y altruista, épica y pacifista, como una amalgama perfecta de amor y firmeza como estilo de vida". Dichos valores permanecen en muchas mujeres que han dedicado gran parte de su vida al arte dental, a su evolución y desarrollo, en bien de la salud bucal de la población, centenares de ellas, villaclareñas.

A pesar de la existencia de escasas evidencias documentales que den fe de la presencia de la mujer en el arte dental del siglo XIX, si alguna de ellas forma parte indiscutible de la profesión en el territorio central, es Serafina Daumy Martínez, natural de Sagua la Grande, al convertirse en la primera graduada que ejerció la carrera de cirujano dental en el país. En 1879 matriculó en el Colegio Dental de Villarraza y realizó el examen en la Universidad de La Habana tres años más tarde, recibió el título de Cirujano Dentista el 26 de marzo de 1895.3 De regreso a su pueblo natal radica en la calle Colón No. 80 donde inició su profesión, luego se trasladó para la calle Luz Caballero No. 10 donde estableció su nueva consulta.

Desde el propio surgimiento de la República Mediatizada, está presente en los anuncios de la época en los periódicos "El Tiempo", del 25 de enero de 1904, y "La Patria", del 22 de julio de 1926, donde informa sobre rebajas en los precios de los servicios que brindaba.9 Es considerada como la primera mujer, y quizás la única, que preside en la época una institución gremial de especial connotación: el Colegio Estomatológico de Sagua la Grande, del cual era miembro, una vez que asume la responsabilidad como Presidenta en 1930.3

El siglo XX, por su parte, atesora valiosas figuras femeninas que se han destacado en el ejercicio de la profesión. Hasta 1950, el acceso de la mujer a la educación superior en Estomatología, aún se encontraba limitado; los datos indican que en la entonces provincia de Las Villas treinta mujeres ejercían como cirujanos dentales, lo que representaba el 29.9 % del total existente.

A pesar de la supremacía masculina, es preciso destacar el valor de la mujer dentro de la profesión, y así lo manifiesta la moción presentada por varios Colegios Estomatológicos del país en su Asamblea Nacional, celebrada en esa ocasión en Santa Clara, el 21 de mayo de 1955, a favor del derecho de las dentistas a recibir auxilio del fondo de Beneficencia Estomatológica, cuando se encontraran en estado de gravidez lo cual constituyó un acuerdo y es considerado un avance dentro del gremio dental.3

Un ejemplo de la incorporación paulatina de la mujer a la labor científica investigativa, desde la dirección de sociedades científicas y como miembro activo de las juntas directivas de los colegios estomatológicos es la Dra. Elena Choy, una de las cuatro féminas que asumen dicho rol en la década de 1950, algo inusual para el momento, según las evidencias documentales;3,10 nacida en el poblado de Placetas, y quien al triunfo revolucionario permaneció brindando atención a los desfavorecidos del campo, a los cuales no les habría sido posible pagar las tarifas estomatológicas, hasta entonces, vigentes. En tal sentido es preciso mencionar también a otra villaclareña, la Dra. María del Carmen del Valle Portilla, que asumió en 1962 la dirección del Departamento Nacional de Estomatología del Ministerio de Salud Pública, tras la unificación de todos los servicios de atención dental existentes entonces.3 Otras que también son continuadoras de esta labor son la Doctora en Ciencias Estomatológicas Miriam Machado Martínez, quien desde hace casi una década se desempeña como Presidenta del Consejo de Sociedades Científicas de la Salud en Villa Clara, y del Consejo Científico Provincial, además de ser una de las primeras que ocupó cargos de dirección en instituciones y departamentos docentes: fue Decana de la facultad villaclareña; y la Dra. Felisa Veitia Cabarrocas, quien fue la primera mujer que dirigió el Vicedecanato de Investigaciones en dicha facultad.

Si de altruismo y humildad se trata es prudente mencionar a Zoila Rosa García Peralta, graduada como Doctora en Cirugía Dental de la Universidad de La Habana en 1954, motivada por su padre, Justiniano García Ruiz, con quien compartió gabinete, de regreso a su pueblo natal, Encrucijada, hasta el triunfo revolucionario en que se incorpora a laborar en la unidad sanitaria. En 1964 parte hacia una misión en Argelia, y se convierte así en la primera médico internacionalista del municipio y la primera estomatóloga de la provincia en cumplir tan honrosa tarea. A su regreso trabaja en jornada dividida hasta 1968 en que se abre el policlínico municipal y dona su equipo, y se integra al departamento de Estomatología donde brinda atención por más de 8 horas diarias. En 1982 se inaugura la Clínica Dental del poblado, de la cual es fundadora, donde permanece activa hasta su jubilación en 1990.

Los apenas 15 meses que compartió con los argelinos fueron suficientes para apreciar el valor del Estado revolucionario cubano y la preocupación por la salud del pueblo; según su testimonio, la situación de salud en ese país era precaria, las moscas "no necesitaban pedir permiso" para entrar en la boca de los que estaban en el pequeño hospital donde laboraban dos médicos, una estomatóloga y algunos enfermeros, cubanos todos, lo cual motivó a dicho personal a reunir fondos para comprar mallas y colocarlas en el pabellón de los niños. De la experiencia aprendió mucho y a su decir "si la Revolución me necesitara de nuevo, aunque ya estoy muy mayor, estaría dispuesta a volver otra vez a hacer lo mismo que hice y algo más; siempre se puede", según entrevista realizada por García Peralta y anotada en sus testimonios personales.

El crecimiento de la actividad investigativa a lo largo de la historia con la incorporación progresiva de la mujer a jornadas y eventos de carácter científico, con excelentes resultados, se hizo fehaciente en el período posrevolucionario;3 mujeres como la doctora Mirtha Triana Cué dan fe de que la sociedad precisa de sus manos para seguir en el camino certero para bien de la humanidad. Era matancera de nacimiento, pero poco antes del triunfo revolucionario instala su gabinete particular en el poblado Esperanza, municipio Ranchuelo, desde donde brinda algunos servicios dentales básicos a la población con posibilidades de cubrir las tarifas entonces establecidas. En el período posterior 1959, pone su consulta al servicio del Estado asumiendo nuevas y disímiles tareas dentro de la profesión, entre las que se destaca la dirección de la Clínica Estomatológica Provincial Docente de Especialidades "Primero de enero", en Santa Clara.

El año 1965 marca para ella el inicio de una labor científico investigativa docente de significativa relevancia. La obtención del título de Especialista de I Grado en Periodoncia, uno de sus primeros logros, en la última mitad de la década de 1970, implica una inmensa responsabilidad, de una parte la convirtió en la primera especialista de su tipo en el territorio central; y de otra, la inminente necesidad de formar a los futuros postgraduados, lo que exigía una gran preparación. A partir de entonces se integra activamente a las actividades docente metodológicas e investigativas como miembro de sociedades científicas y tribunales de exámenes en pregrado y posgrado, y en forums científico estudiantiles, hasta hacerla acreedora del II Grado de la mencionada especialidad.

Recibió varias condecoraciones, según consta en su expediente laboral: la Medalla "Piti Fajardo Rivero", la Distinción por los 25 años de la Docencia Médica Superior en la región central, y una de las más relevantes: la de haber sido seleccionada como el Científico más destacado de la especialidad de Periodoncia en toda la etapa revolucionaria, reconocimiento otorgado por el Consejo Provincial de Sociedades Médicas de Villa Clara. Ellas simbolizan su posición de vanguardia como profesional de la salud aún después de su jubilación, y su accionar como ciudadana honesta, dan fe de su consagración y amor a la patria.

Con la creación del Servicio Médico Social Rural en 1960, para la atención de la población residente en los sitios más intrincados del país,3 muchos pudieron pensar que la mujer se mantendría aferrada a las mejores condiciones de labor, mas no fue así. Una década después se graduaba de la Facultad de Estomatología de La Habana, la doctora Isabel Ramos Hurtado (Randy), natural de Santa Clara, iniciaba su vida laboral en condiciones muy diferentes a las que había tenido siendo estudiante, una vez que es asignada para cumplir su Servicio Médico Social en el Hospital Rural de Meyer, en el corazón del Escambray villareño, en aquel entonces.

En entrevista realizada por los autores, es allí donde se forja como profesional, donde descubre lo útil de servir a una de las poblaciones más afectadas y necesitadas de atención estomatológica, condición que heredaron del período prerrevolucionario, pero a la vez, más noble y agradecida. Tras cumplir la tarea se incorpora a la asistencia en la ciudad de Santa Clara, y en 1982 la comparte con la docencia de la Estomatología Conservadora, asignatura perteneciente a la cátedra homónima, la cual dirige durante cuatro años. Otro momento en su vida le permite recordar aquellos inicios, esta vez en la República Bolivariana de Venezuela, donde cumplió misión internacionalista.

Su preparación científica y su labor investigativa le han permitido obtener el II Grado en la especialidad de Estomatología General Integral y la maestría en Salud Bucal Comunitaria. Cual profesora Titular y Consultante sigue viendo en sus alumnos a los hijos que ha sabido educar y preparar para la vida, en reciprocidad, ellos ven en ella a la madre capaz de comunicar lo que piensa, de una manera directa, sin perder amor y ética.

La preparación de estudiantes para el ejercicio de la profesión estomatológica ha sido propósito permanente de la educación superior cubana, la cual ha traspasado las fronteras de la isla. Con tales propósitos se destaca a una mujer villaclareña quien tuvo que vencer obstáculos en el cumplimiento de dicha misión; quizás uno de los mayores fue el idioma.

Con más de 25 años dedicados a la docencia y una vasta experiencia como graduada de la Facultad de Estomatología de La Habana, la doctora Maira Sáez Luna, nacida en un poblado cercano a Zulueta, en el municipio de Remedios, devenida luego en especialista de I Grado en Ortodoncia y Máster en Atención Primaria de Salud, asumió la difícil tarea de dirigir una Facultad de Estomatología en Eritrea, como parte de un Programa Integral de Salud, durante el período 2007-2009, llevando a la par las funciones como Decana de la Facultad de Estomatología, y por 8 meses también, de la Facultad de Medicina, y la impartición de clases de Estomatología Integral y Anatomía Dental, en primero y segundo años, respectivamente.

Entre los valores que tiene a bien subrayar como un logro en la formación de las nuevas generaciones de estomatólogos foráneos, están: la disposición para asimilar con rapidez la importancia de la salud bucal para el estado positivo del individuo, el espíritu de trabajo y la consagración al estudio, manifestado en una actitud colaborativa en todo momento en bien de su preparación profesional, aún cuando los objetivos formativos para países como este, fueran diferentes a los de Cuba.

Como ejemplos de profesionales de la Estomatología nacidas en territorio villaclareño; pero que han desempeñado su labor fuera de él, se mencionan las doctoras Ramona Barber Gutiérrez y María del Carmen del Valle Portilla, por sus múltiples aportes al desarrollo del arte dental a nivel de país, su ejemplo para las jóvenes generaciones en la entrega incondicional a la profesión y sus valores revolucionarios.

Desde muy joven, Ramona se vinculó a la lucha revolucionaria en su natal Camajuaní. Se trasladó a La Habana para cursar estudios de Cirugía Dental y tras el cierre de la universidad en 1956 dedicó sus mayores esfuerzos a la lucha como miembro activo del Movimiento 26 de Julio.

Al triunfar la Revolución, regresó a la patria para culminar los estudios universitarios que había tenido que abandonar en el tercer año de su carrera. Comenzó a laborar en varias entidades relacionadas con la salud, lo cual simultaneaba con sus estudios. Tras su graduación, se incorporó al Servicio Médico Social Rural en Dayaniguas, Pinar del Río, y a partir de 1963 comenzó su labor asistencial en diferentes clínicas de La Habana hasta que fue seleccionada para cursar estudios de Prótesis Estomatológica. Desde ese momento se integró a la docencia en la Facultad de Estomatología capitalina en la cual permaneció hasta su jubilación. Su trayectoria laboral y revolucionaria la han hecho acreedora de innumerables condecoraciones otorgadas por el Consejo de Estado.3

Nacida en la ciudad de Martha y el Che, María del Carmen recibió el título de Cirujano Dental en 1956, otorgado por la Facultad de Odontología de la Universidad de La Habana. Durante su vida como estudiante se mantuvo activa en los movimientos estudiantiles relacionados con el proceso revolucionario.

En los primeros años de la Revolución y ante el éxodo de profesionales, hizo frente a las tareas académicas, y se incorporó a labores administrativas en el Ministerio de Salud Pública y en la Facultad de Estomatología de La Habana, tales como jefa del Departamento Nacional de Estomatología, del Ministerio de Salud Pública, docente de la Facultad de Estomatología de La Habana, hasta alcanzar la condición de Profesora Titular, entre otras responsabilidades. Ostenta el grado científico de Doctora en Ciencias Médicas y especialista de II Grado en Periodoncia, especialidad de la cual es fundadora de su Sociedad Científica a nivel de país. Ha sido merecedora de varios reconocimientos del Consejo de Estado por sus méritos laborales y revolucionarios.3

 

CONCLUSIONES

La mujer villaclareña ha estado presente en el decursar histórico de la Estomatología desde su labor docente, asistencial, investigativa y gerencial. El desarrollo científico de esta especialidad en el territorio se ha favorecido con su presencia, a través de sus aportes, los cuales han contribuido a su avance. Se exponen los resultados de una investigación preliminar acerca de la temática en cuestión, por ello solo se ha hecho mención en el estudio a un reducido grupo de profesionales, en representación de todas las mujeres que laboran y aportan al oficio. Es un reclamo hacia la investigación en otras fuentes documentales sobre ellas u otras mujeres, igualmente destacadas, pero siguiendo la lógica de la dimensión humanista, y exaltando sus valores ético morales, imprescindibles en un profesional de la Estomatología.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Recibido: 18 de agosto de 2014
Aprobado: 22 de agosto de 2014

 

 

Odalis Beatriz Díaz López. Facultad de Estomatología. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: odalysdl@ucm.vcl.sld.cu

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