Reflexiones acerca de la labor metodológica de la asignatura en el currículo de Medicina

Santa Clara, may.-ago.

 

ORIGINAL

 

 

Reflexiones acerca de la labor metodológica de la asignatura en el currículo de Medicina

 

Reflections about the methodological work through the subject in the curriculum of the Medicine career

 

 

Esther Díaz Velis MartínezI; Ramiro Ramos RamírezII; Teresita Wong OrfilaIII

IDoctora en Medicina. Especialista de ll Grado en Psiquiatría Infanto Juvenil. Máster en Educación Médica. Profesora Consultante. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba.
II Doctor en Medicina. Especialista de ll Grado en Cardiología. Máster en Educación Médica. Auxiliar. Cardiocentro "Ernesto Che Guevara". Villa Clara. Cuba.
III Doctora en Medicina. Especialista de I Grado en Anatomía Humana. Máster en Educación Médica. Asistente. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba.


RESUMEN

La asignatura resulta la encargada de asegurar el desarrollo de determinados conocimientos, habilidades y valores que escalonadamente conforman los modos de actuación profesional pretendidos en el currículo, por ello su enseñanza debe reflejar los adelantos de su ciencia y seguir la lógica de la profesión, así como lograr una integración y pertinencia de sus contenidos. El trabajo tiene como finalidad elaborar orientaciones para una labor metodológica que considere estos aspectos y el enfoque de sistema en la carrera de Medicina. Para ello se realizó un análisis documental del currículo y de  investigaciones educacionales efectuadas en esta facultad, así como el estudio de  bibliografía del tema. Se ofrecen orientaciones metodológicas para facilitar la correspondencia de la asignatura con la práctica profesional, tendencias educacionales y la coherencia interna de la estructura curricular, a fin de obtener una dinámica curricular que favorezca el enfoque de sistema de la carrera.

Palabras Clave: asignatura, trabajo metodológico, enfoque de sistema, carrera de Medicina.


SUMMARY

The subject should assure the development of certain knowledge, abilities and values that gradually let the different modes of acting that are expected in the curriculum appear. That´s why it´s teaching should reflect the latest findings of science and the logics of the profession, so as to achieve the integration and pertinence of contents. The purpose of this work is to elaborate methodological guidelines which consider the aspects already mentioned and a system approach in the Medicine career. A documentary analysis of the design of the Medicine career and of educational researches in this faculty was carried out,
it also included the study of the bibliography about this topic. Methodological guidelines are given to facilitate the correspondence between the subject and professional practice, a current educational tendency, and the inner coherence of the curricular structure with the aim to get a curricular dynamic which favors the system approach of the career.

Key words: subject, methodological work, system approach, Medicine career.


 

INTRODUCCIÓN

La carrera se encuentra estructurada por subsistemas que garantizan la sistematización vertical de los contenidos disciplinares con sentido pedagógico a fin de  desarrollar los conocimientos, habilidades y valores del futuro profesional de forma escalonada, por ello sus ejecutores tienen que conocer las transformaciones que deben suscitarse en  cada eslabón o subsistema, así como la forma de interrelación a producirse entre ellos, como opción que favorece una correcta puesta en marcha del currículo.1-3

Entre los subsistemas de la carrera se encuentran: la disciplina, año y asignatura, los dos primeros resultan subsistemas de orden mayor, mientras que la asignatura debe supeditarse a los requerimientos de los anteriores. La ejecución curricular debe asumir este enfoque y sus ejecutores tienen que poseer una clara comprensión del rol asumido por estos subsistemas, las relaciones a producirse entre ellos, así como la subordinación entre niveles jerárquicos diferentes.4

La asignatura constituye un subsistema que juega un papel fundamental en la ejecución del currículo, por cuanto en ella se asegura el desarrollo de determinados conocimientos, habilidades y valores que contribuyen a la formación de los modos de actuación profesional pretendidos, por ello debe conocerse el porqué y para qué existe en un diseño curricular.4

El crecimiento desmedido del conocimiento y la disyuntiva de abordar aspectos cada vez más específicos de una parcela de la realidad, o de concebir el conocimiento con una integración de sus aspectos esenciales, plantea la necesidad de seleccionar aquellos contenidos necesarios y suficientes de la asignatura requeridos para garantizar el logro de sus objetivos, sin que ello signifique evadir el progreso científico actual.5-8

En consecuencia su enseñanza debe ser portadora de los adelantos científicos, las demandas de la profesión y de la lógica de su currículo; no obstante a veces el docente no tiene acceso a esta información o no se encuentra preparado en materia de diseño curricular, lo cual genera estrategias de aprendizaje que no consideran los aspectos antes citados.

En diferentes espacios para el debate académico en la Facultad de Medicina de Villa Clara se han recogido criterios acerca de que el proceso docente educativo no refleja todas las potencialidades existentes para la integración de los contenidos disciplinares, ni se aprovechan suficientemente los diferentes espacios curriculares que ofrecen la disciplina, el año o el ciclo para el debate en este tema.

La integración de los contenidos constituye una tarea de primer orden para los colectivos de asignatura, por ello este trabajo procura analizar los aspectos que sustentan una labor metodológica que considere la lógica de la profesión y el enfoque de sistema en la carrera de Medicina.

DESARROLLO

La elaboración de este material parte del análisis documental del Programa Director de la carrera y las resoluciones emitidas para su perfeccionamiento, de investigaciones educacionales realizadas en la Facultad de Medicina de Villa Clara asociadas a esta temática, los resultados del trabajo metodológico de la carrera, así como de bibliografía especializada en este ámbito.

El diseño curricular de Medicina y su carácter orientador para la labor metodológica de la asignatura.

Un diseño implica la previsión de acciones con el objetivo de formar un profesional y sus decisiones fundamentales se registran en documentos que guían su puesta en marcha; algunos autores se refieren a sus dimensiones de proyecto y proceso, el primero asociado con su intencionalidad y el segundo refleja su acontecer real Otros estudiosos del tema apuntan que el concepto de diseño significa lo proyectado y ejecutado, mientras que el currículo es expresión de sus resultados. Carlos Álvarez de Zayas se refiere al diseño curricular como: ...“lo que una institución educativa provee, en forma consciente y sistémica, en bien de la educación de los estudiantes y, a la vez, del desarrollo material, cultural, científico y técnico de la sociedad en la cual se inscribe, y despliega las funciones de traducir, sistematizar, proyectar y registrar”.9

En todo diseño curricular prevalecen tres componentes: el proceso laboral o profesional donde están presentes los problemas sociales, el proceso de formación del profesional asociado con las transformaciones a lograr en el estudiante para pensar, sentir y actuar como un determinado profesional y el proceso mediante el cual se gesta la cultura, esta última como expresión del saber acumulado por la humanidad y que se asocia a esta formación. Estos componentes deben asumirse como guía para desarrollar los contenidos de la asignatura.9

El proceso profesional o laboralrefleja los aspectos distintivos del quehacer profesional donde se sistematizan los problemas a resolver por el egresado y conforman el objeto de la profesión,9en este casorepresentado por el proceso salud-enfermedad, mientras que su transformación se logra cuando se interactúa con el objeto de trabajo (individuo sano, en riesgo de enfermar, o cuando padece alguna enfermedad y en su rehabilitación, además de la familia, comunidad y el medio ambiente). Este accionar tiene como propósito la elevación del estado de salud y calidad de vida de la población.

El proceso de formación del profesional garantiza la preparación de un egresado capaz de solucionar la problemática de salud del entorno donde labora y su objetivo es la transformación de la personalidad del estudiante acorde con el modelo del profesional; su objeto resulta el proceso docente educativo donde se desarrollan los modos de pensar, sentir y actuar del alumno según las demandas del perfil profesional, por lo que el objeto de trabajo recae en la personalidad del alumno. Estos aspectos deben conocerse por quienes ejecutan el currículo, por ello la tabla que se muestra a continuación permite apreciar las diferencias existentes entre el objetivo, objeto de la profesión y su objeto de trabajo con respecto a ambos procesos.

 

Proceso profesional o laboral. Proceso de formación del profesional.
Objetivo Elevación de los niveles del estado de salud y calidad de vida de la población. Formar egresados portadores de las características de la personalidad del modelo del profesional.
Objeto Proceso salud enfermedad. Proceso docente educativo.
Objeto de trabajo Individuo sano, en riesgo de enfermar, enfermo y en rehabilitación; la familia, comunidad y medio ambiente. Personalidad del alumno.

Para obtener una ejecución curricular pertinente con estos reclamos, el docente debe conocer la fundamentación del currículo, los objetivos generales del perfil profesional, los modos de actuación profesional a desarrollar, las tareas y funciones a cumplir por el médico, así como el nivel de actuación ante cada problema de salud que se presenta, entre otros aspectos.
 
La dinámica curricular debe favorecer la interrelación entre ambos procesos y desarrollar la enseñanza de la asignatura acorde con los requerimientos de la actividad profesional, para lo cual deben estudiarse los documentos del currículo con sus  principales decisiones. La figura destaca la relación a producirse entre estos procesos.

Fig. 1. Relación entre el proceso laboral y el profesional.

El conocimiento del proceso laboral ofrece una información valiosa para acometer la preparación metodológica de la asignatura, donde la relación de los problemas de salud declarados en el currículo y sus niveles de actuación respectivos resultan elementos orientadores para el colectivo, puesto que esas actuaciones médicas diferentes requieren de un mayor énfasis en algún tema, o de su nivel de profundidad. Sin dudas debe incentivarse la localización de esta útil información para que la preparación de las clases se corresponda con los requerimientos del perfil de la carrera.

Tanto los perfiles del modelo profesional de la carrera (ético humanista, profesional y ocupacional) como las funciones del futuro egresado: educación, investigación, administración y especiales, constituyen aspectos que también deben considerarse durante la preparación metodológica de la asignatura. El docente debe analizar el cómo puede tributar a ellos durante el desarrollo de sus clases.10

Otro tanto ocurre con las características del puesto laboral donde actuará el futuro egresado, en este caso: las familias, la comunidad, los individuos en el contexto de las comunidades rurales, en centros laborales, educacionales y recreativos, de modo que la enseñanza de la asignatura debe transcurrir acorde con los aspectos distintivos del entorno donde laborará el egresado. Por ello los aspectos anteriormente citados deben utilizarse como punto de referencia constante para lograr una correcta enseñaza de la asignatura.10

El colectivo también debe conocer las características que conforman el modelo educativo de las ciencias médicas,10 por cuanto la proyección de la enseñanza de la asignatura debe asumir estas demandas, así pueden citarse:

  • Un currículo que declara la formación de un médico de perfil amplio que posee un objeto de trabajo de mayor alcance (individuo, familia, comunidad y medio ambiente) y abordado desde una concepción que desborda el marco de la curación para anticiparse a la enfermedad con acciones de promoción de salud y del riesgo de enfermar, además de concebir la rehabilitación del individuo.
  • Mayor presencia de disciplinas y asignaturas que intencionen la formación de actuaciones acordes con la profesión y desarrollar formas organizativas en los propios escenarios donde labora con énfasis en la atención primaria de salud.
  • Formación en escenarios reales mediante la educación en el trabajo como forma por excelencia de este tipo de formación.
  • Fomento de la interdisciplinariedad y la transdisciplinariedad frente al aislamiento disciplinario y la desarticulación temática.
  • Búsqueda de un equilibrio entre la tecnología médica "básica" (el arte de la relación médico-paciente, la anamnesis y la exploración clínica) y la “alta tecnología".
  • Preparación del estudiante para aprender de forma autónoma y durante toda su vida profesional, fomentándole las capacidades para la obtención de información, la observación objetiva, el razonamiento lógico y el juicio crítico.
  • Introducción y desarrollo de nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como la preservación y fomento de los valores, cultura, psicología e ideología de nuestra sociedad.
  • Promoción de métodos activos de enseñanza, con mayor énfasis en el aprendizaje y el protagonismo del educando, en especial el método de solución de problemas, la educación en el trabajo y el trabajo independiente supervisado.10

Los principios estratégicos que rigen la educación en ciencias asumen la ejecución de un proceso formativo de amplio acceso como reflejo de la equidad,11 de igual manera debe propiciarse que las carreras universitarias logren un elevado impacto en el desarrollo humano y se asuman de forma coherente los principios de pertinencia, equidad, calidad y compromiso social, que solamente puede ser fruto de la voluntad política de construir sociedades más justas y plenas con la participación del Estado, la sociedad en su conjunto, así como sus instituciones asistenciales y docentes.12

Por supuesto que la preparación de la asignatura deben considerar estos aspectos y la ejecución del proceso docente educativo tiene que abarcar las dimensiones: instructiva relativa a la asimilación de los conocimientos y habilidades, educativa vinculada a la formación de valores y la desarrolladora referida a las posibilidades del estudiante para enfrentar con creatividad los problemas profesionales que se susciten; el despliegue de estas dimensiones debe acompañarse  del empleo de los problemas de salud que afectan a la población y convertirlos en problemas docentes. Por ello la labor metodológica de la asignatura debe ser consecuente con estos presupuestos, lo cual garantizará que la “posibilidad” plasmada en sus documentos se convierta en “realidad” durante su implementación.6,7,8

Para lograr este empeño debe facilitarse el acceso de esta información a los diferentes colectivos, por cuanto el docente puede estar bien preparado en el dominio de su materia, pero ello no es suficiente para elaborar estrategias de aprendizaje consecuentes con tal aspiración. Imaginemos que se dirige la construcción de un edificio, pero el ingeniero que dirige la obra no conoce las ideas fundamentales que pueden conducirlo a feliz término en esta faena (planos, tipos y necesidades de materiales, características de la locación y del terreno), por supuesto que hay probabilidades de fracaso.

De forma similar ocurre con el docente puesto que el desconocimiento de las características del currículo y de las demandas del tipo de profesional a formar, constituyen aspectos esenciales para obtener una correcta implementación del mismo. Todo lo anterior permite apreciar la necesidad de una correcta interrelación entre la necesidad social, el modelo del profesional y la estructura de la carrera para emprender un proceso formativo. Sin dudas para lograr una correcta correspondencia entre estos aspectos, los ejecutores deben tener acceso a esta información y estar preparados pedagógicamente para lograr una enseñanza de su asignatura que refleje de forma acertada esta interrelación. La figura 2 muestra la interrelación a producirse entre ellos.

Fig. 2. Relación entre el modelo del profesional, la estructura de la carrera y las disciplinas académicas.

La estructura de la carrera y el trabajo metodológico para la integración de los contenidos.

Para emprender una correcta labor metodológica de la asignatura debe conocerse la posición que ocupa ella en el currículo para responder a lo planteado en el reglamento del trabajo docente metodológico del Ministerio de Educación Superior (210/2007), el cual orienta la ejecución de esta labor con enfoque de sistema, además de establecer los distintos niveles organizativos donde debe efectuarse y las acciones a emprender en cada uno.13

Por ello las actividades de carácter metodológico tienen que organizarse desde esta concepción y favorecer la integración entre sus subsistemas, la cual debe sustentarse en el conocimiento del rol que ocupa la asignatura en el currículo, es decir, el porqué y para qué ese contenido de la ciencia debe ser abordado, para entonces definir cuáles son los aspectos necesarios y suficientes que se corresponden con la lógica del diseño, de la profesión y el desarrollo científico de su campo.

Por supuesto que ocurre de forma similar al ejemplo de la obra en construcción citado con anterioridad, puesto que los pisos de la edificación tienen que concebirse de forma articulada y ello implica conocer las principales características del diseño en su totalidad para ser consecuente con el andamiaje general.

En consecuencia deben precisarse los aspectos que caracterizan la estructura de esta carrera, la derivación gradual de los objetivos a partir de los formulados en el perfil profesional, los ciclos, disciplinas y asignaturas hasta llegar a los temas. Su plan de estudios abarca un tiempo de seis años de duración, organizado por semestres y ciclos: uno con predominio de las ciencias básicas (los tres primeros semestres) que incluye las asignaturas biomédicas y de ciencias sociales, otro denominado básico de la clínica: (cuarto y quinto semestre) y el clínico (a partir del sexto semestre) que incluye las estancias por los diferentes servicios en los hospitales y áreas de salud, así como el internado (sexto año).10

La tabla que se muestra a continuación permite apreciar la distribución de los ciclos por semestres y años de la carrera.

Tabla I Distribución de los años de la carrera con sus semestres y ciclos.

CICLOS

SEMESTRES

AÑOS

CIENCIAS BÁSICAS.

PRIMERO Y SEGUNDO

PRIMERO

CIENCIAS BÁSICAS.

TERCERO

SEGUNDO

BÁSICO DE LA CLÍNICA

CUARTO

BÁSICO DE LA CLÍNICA

QUINTO

TERCERO

CLÍNICO

SEXTO

CLÍNICO

SÉPTIMO Y OCTAVO

CUARTO

CLÍNICO

NOVENO Y DÉCIMO

QUINTO

CLÍNICO

UNDÉCIMO y DUODÉCIMO

SEXTO

Los documentos de su currículo permiten apreciar los siguientes resultados: su estrategia curricular orienta la búsqueda de un equilibrio entre la tecnología médica "básica" (el arte de la relación médico-paciente, la anamnesis y la exploración clínica) y la “alta tecnología", la introducción y desarrollo de nuevas tecnologías de la información y la comunicación; por lo que estos aspectos deben distinguir la enseñanza de las asignaturas, sobre todo en las clasificadas como propias de la profesión.10

El empleo de métodos activos de enseñanza también deben estar presentes durante la ejecución de las clases, de igual modo debe obtenerse un mayor protagonismo del educando y privilegiar el método de solución de problemas, las formas de la educación en el trabajo y el trabajo independiente supervisado.10 Debe propiciarse la realización de investigaciones que incrementen su nivel de complejidad y asociarlas a los principales problemas de salud que afectan a la población de su territorio, además de indicar la participación de los estudiantes en actividades culturales, deportivas, de extensión universitaria y proyección social.

El conocimiento de los aspectos distintivos de las asignaturas agrupadas según la lógica de la profesión favorece el desarrollo de un proceso formativo donde puedan  integrarse los aspectos característicos de la profesión -presentes en las asignaturas del ejercicio de la profesión-, con las esencias científicas y tecnológicas aportadas por las asignaturas básicas específicas y básicas, por cuanto ellas abordan el contenido que facilita la comprensión del objeto de la profesión, además instruyen en los fundamentos científicos y tecnológicos para el estudio del proceso salud enfermedad.5

Cada ciclo posee una representatividad acorde con esta clasificación, de manera que debe intencionarse la organización de espacios para el debate entre las asignaturas del ciclo y de ellas con las participantes en otros ciclos.
La tabla 2 muestra la malla curricular de la carrera, lo cual permite apreciar el lugar ocupado por cada asignatura según los semestres y años.

Tabla 2. Estructura Curricular de la carrera de Medicina.

Año Asignaturas. 1er semestre Asignaturas. 2do Semestre
1ro Morfofisiología I Morfofisiología III
Morfofisiología II Morfofisiología IV
Inglés I Inglés II
Informática I Filosofía y Salud II
Filosofía y Salud I Preparación Física y Deporte II
Preparación Física y Deporte I MGI II
MGI I  
2do. Morfofisiología V Agentes Biológicos
Morfofisiología VI Genética Médica
Inglés III Patología
Preparación Física y Deporte III Inglés IV
MGI III Preparación Física y Deporte IV
Tiempo electivo MGI IV
Psicología Médica I
Informática II
Historia de Cuba
3ro. Propedéutica Clínica y Semiología Médica Medicina Interna
Psicología Médica II Farmacología II
Inglés V Inglés VI
Farmacología I Preparación para la defensa
Tiempo Electivo Historia de Cuba
4to. Sanología
Pediatría
Cirugía General
Gineco- Obstetricia
Preparación para la defensa
Historia de Cuba
Tiempo Electivo
Inglés VII y VIII
5to.
Urología
Oftalmología
ORL
Dermatología
Ortopedia
Salud Pública
MGI
Psiquiatría
Medicina Legal
Inglés IX y X
Preparación para la defensa
Tiempo Electivo
6to.
Internado Profesionalizante:
Módulo familia y Comunidad
Módulo de atención a la mujer
Módulo de atención al adulto
Módulo de atención al niño

Los documentos del trabajo metodológico de la carrera permiten apreciar como ejemplo de integración la que ocurre entre las disciplinas de Morfofisiología y Medicina General Integral, o cuando se procura la conexión de la primera con la Anatomía Patológica y la Genética Médica del ciclo básico de la clínica, de igual modo ocurre al interconectarse con las del ciclo clínico; en este caso se trabaja con el objeto de trabajo del médico y sus modos de actuación, aspecto distintivo de este espacio curricular que le confiere una mayor pertinencia con la práctica médica.

También puede mostrarse como ejemplo la forma de abordar la enseñanza del método clínico, aspecto esencial para las asignaturas propias de la profesión y que se aborda fundamentalmente en los años tercero, cuarto y quinto año con una mayor consolidación en el sexto, sin embargo, no pueden intercambiarse criterios entre todas las asignaturas implicadas, puesto que solo disponen del espacio que ofrece el año académico.5,13,14

Sin dudas, la posibilidad de organizar un espacio para el debate entre los profesores principales que dirigen las asignaturas del ciclo clínico, constituye una opción idónea para la interconexión disciplinar como aspecto necesario ante el incremento desmedido de la tecnología y su interferencia con el correcto empleo del método clínico.14

La interconexión entre las asignaturas con posiciones diferentes respecto a la lógica de la profesión y las potencialidades del tipo de contenido que abordan, constituye un aspecto clave durante la ejecución del currículo, puesto que debe facilitarse la obtención de una dinámica curricular donde se articulen los aspectos distintivos del ejercicio de la profesión con sus esencias científicas y tecnológicas.12,15

La vinculación de la ciencia con la tecnología se manifiesta por el uso de los recursos propios del saber y las tecnologías que lo facilitan y constituye un elemento importante para el docente cuando se prepara la asignatura, entre los ejemplos pueden citarse el empleo de las imágenes en Medicina Interna, los estudios electrofisiológicos en Cardiología, el mínimo acceso o el procedimiento quirúrgico ambulatorio, en Cirugía, es decir, que las asignaturas deben asumir las transformaciones de la práctica médica, siempre que satisfagan las demandas del perfil profesional.

Cuando el profesor conoce estos fundamentos puede percatarse de la necesidad de lograr una enseñanza de su asignatura que trascienda el marco estrecho del contenido de su ciencia para establecer nexos de integración con los contenidos precedentes, sincrónicos y posteriores, además de tributar a las demandas de su disciplina y el año académico, todo lo cual favorece el cumplimiento exitoso de la aspiración curricular.

La asignatura debe desarrollar su enseñanza acorde con los objetivos del egresado, la actuación del profesional y utilizar problemas docentes emanados de los profesionales, además de procurar una dinámica curricular que potencie los aspectos distintivos de la práctica profesional con sustento científico y donde se exploten las bondades de las tecnologías de la información para desarrollar un proceso formativo de calidad.

La gestión docente del currículo y la preparación pedagógica del docente.

La gestión docente del currículo resulta una responsabilidad de la institución ejecutora y el grado de éxito de su proceso formativo dependerá de su correspondencia con las demandas del proceso laboral, las tendencias educacionales actuales, los requerimientos del currículo y de la calidad y pertinencia de las herramientas metodológicas utilizadas en este empeño.4,8,11

El conocimiento de la teoría curricular resulta un aspecto medular para sus ejecutores, por cuanto les aporta fundamento científico al quehacer de sus directivos y docentes y propicia el desarrollo de un proceso formativo pertinente y de calidad.9

La labor metodológica de la asignatura debe asumirse con enfoque de sistema según lo indica el reglamento del trabajo docente metodológico, donde también se precisan los niveles organizativos donde debe efectuarse y las acciones a emprender en ellos. Las actividades de carácter metodológico deben favorecer la integración, y subordinación entre dichos niveles, así como la interconexión en los sentidos vertical y horizontal.3

El enfoque de sistema permite apreciar la carrera como una totalidad donde los elementos que la conforman interactúan entre ellos y cumplen determinadas funciones ajustadas a leyes del conjunto que difieren de las cualidades individuales de sus componentes originales.2,13

La identificación de la posición ocupada por la asignatura en la arquitectura del currículo resulta el primer paso a emprender, puesto que ello implica comprender el porqué y para qué fue ubicada en ese plan de estudios; significa entonces que su preparación debe ser consecuente con tal aspiración. Por ello debe intencionarse una correspondencia con el resto de los componentes del sistema de carrera y articularse con las demás unidades curriculares participantes.14

Este enfoque favorece un trabajo de gestión docente integracionista puesto que favorece el cumplimiento de los propósitos de cada subsistema y la obtención de la nueva cualidad resultante que se produce al salir del mismo; de igual modo deben respetarse las relaciones de subordinación entre sus componentes, donde la asignatura tiene que plegarse a los requerimientos de los niveles de orden mayor: el año y la disciplina (Figura 3).14

Fig. 3. Componentes del sistema de carrera y la interrelación entre ellos.

Luego el papel y lugar de la asignatura queda determinado, en sus aspectos esenciales, por los requerimientos del modelo profesional, la disciplina y el año académico, por ello resulta importante emprender una labor metodológica que respete los niveles jerárquicos a establecerse entre los subsistemas de la carrera.

Las instituciones ejecutoras tienen que ejecutar acciones que favorezcan la preparación de los docentes en los aspectos que distinguen a la educación superior contemporánea y en las metodologías especiales de la enseñanza de las ciencias médicas.
 
También deben potenciarse acciones para facilitar el reconocimiento del papel que juega cada asignatura en la formación del médico, cuáles son sus propósitos, qué contenidos resultan imprescindibles de abordar, en fin, cómo contribuye la misma a la intención declarada en el perfil profesional de la carrera.

Por ello su preparación metodológica debe tributar al modelo profesional asumido y los modos de actuación médica integral, además de concebirse a partir del rol que ocupa en la malla curricular y favorecer una dinámica curricular entre las asignaturas que componen su plan de estudios, donde la preparación del docente se advierte como aspecto medular del asunto.

La interconexión entre las asignaturas con posiciones diferentes según la lógica de la profesión constituye un aspecto clave durante la ejecución del currículo y debe propiciarse la organización de espacios para el debate entre los subsistemas de disciplina, año y asignatura, así como aprovechar las potencialidades del ciclo y las estrategias curriculares definidas.

Para lograr una labor metodológica desarrolladora no pueden trazarse los mismos objetivos cada año, o planificarse actividades metodológicas rutinarias y repetitivas, puesto que la posibilidad de desplegar un proceso formativo de excelencia se sustenta en la presencia de un trabajo de gestión docente de la asignatura que rompa esquemas y ofrezca solución a las problemas existentes, con un incremento progresivo de sus exigencias, mediante la utilización de herramientas metodológicas pertinentes y de calidad que intencionen la interrelación entre los subsistemas de la carrera y faciliten el enfoque interdisciplinar acorde a los nuevos escenarios y tendencias educacionales.

La autopreparación del docente resulta fundamental para avanzar en este empeño, por cuanto ella influye en la calidad del trabajo colectivo y debe procurarse su avance en lo científico técnico, didáctico, filosófico, político ideológico e informático, como base esencial para emprender una labor metodológica creativa.
 
CONCLUSIONES

El conocimiento de los sustentos teóricos del currículo resulta un elemento orientador para la estrategia a emprender durante al enseñanza de la asignatura, la cual debe reflejar su tributo a las demandas sociales de la práctica profesional, tendencias educacionales y del propio currículo, además de corresponderse con la coherencia interna de la estructura curricular.

El proceso formativo debe facilitar las transformaciones a lograr en el estudiante con respecto a sus formas de pensar, sentir y actuar como un profesional de la salud de sólida preparación científica-técnica y humanista, por ello las actividades docentes deben asumir tanto la actualización de la ciencia como la lógica de la profesión.

La autopreparación del docente resulta fundamental para avanzar en este empeño, a fin de lograr un trabajo de gestión docente de la asignatura que ofrezca solución a los problemas existentes, mediante el incremento progresivo de sus exigencias y la utilización de herramientas metodológicas pertinentes y de calidad.

 

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Recibido: 15 de abril 2010
Aprobado: 12 de mayo 2010

 

Esther Díaz Velis Martínez. Universidad de Ciencias Médicas. Villa Clara, Cuba. Email: estherdm@ucm.vcl.sld.cu



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