Epidemia de ébola en África: experiencia médica cubana en esta emergencia sanitaria internacional (I)
COMUNICACIÓN

 

Epidemia de ébola en África: experiencia médica cubana en esta emergencia sanitaria internacional (I)

 

Ebola epidemic in Africa: Cuban medical experience in this international sanitary emergency (I)

 

 

Rafael Rufino Corona Pérez

Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: rafaelcorona@infomed.sld.cu

 

 


RESUMEN

Ante la situación emergente de la presencia del ébola en Sierra Leona, el gobierno solicitó ayuda a los mandatarios cubanos; de inmediato fueron enviados colaboradores médicos, agrupados en el Contingente Internacional Especializado en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias "Henry Reeve"; estos actuaron en consecuencia con su preparación para el enfrentamiento a contingencias de cualquier tipo y en correspondencia con su fuerte preparación política e ideológica. Después de haber actuado con éxito y total entrega en la misión encomendada, se les consideró como héroes y recibieron reconocimientos nacionales e internacionales. Constituyen objetivos de esta comunicación ofrecer un acercamiento a la labor realizada como fuente de conocimiento histórico para su estudio por los alumnos de las ciencias médicas, y enfatizar en el humanismo y la solidaridad que caracteriza a los profesionales cubanos de la salud.

DeCS: internacionalidad, epidemias, medicina de desastres, historia, educación médica.


ABSTRACT

Before the emergent situation of the presence of the ébola in Sierra Lioness, the government requested help to the Cuban leaders; immediately they were medical collaborating correspondents, contained in the Specialized International Contingent in Situations of Disasters and Serious Epidemics "Henry Reeve"; these they acted in consequence with their preparation for the confrontation to contingencies of any type and in correspondence with their strong political and ideological preparation. After having acted with success and total surrenders in the commended mission, they were considered as heroes and they received national and international recognitions. They constitute objectives of this communication to offer an approach to the work carried out as source of historical knowledge for their study for the students of the medical sciences, and to emphasize in the humanism and the solidarity that it characterizes the Cuban professionals of the health.

MeSH: internationality, epidemics, disaster medicine, history, education, medical.


 

Nota editorial

La participación de los profesionales cubanos de la salud en la campaña mundial contra el ébola representó un hecho sin precedentes en la historia de la humanidad, en la historia de Cuba, y en particular, en la historia de la medicina cubana que demanda ser estudiado, investigado y divulgado. Sus aportes y experiencias deben ser introducidos en los programas de estudio de pregrado y posgrado no solo por los aspectos históricos, sino por su impacto en las ciencias médicas y por ser un grave problema de salud que dista mucho de estar resuelto, por lo que es posible la aparición de nuevos brotes de la mortal enfermedad, ya que las condiciones que la originaron permanecen intactas. A partir de este número, la revista EDUMECENTRO publicará un grupo de artículos bajo el título: Epidemia de ébola en África: experiencia médica cubana en esta emergencia sanitaria internacional, cuyo autor principal es el Dr. Rafael Rufino Corona Pérez, integrante del Contingente Internacional Especializado en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias "Henry Reeve" y profesor de la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara, quien redacta sus experiencias como testimonios vívidos de lo acontecido en esos meses, donde el intelecto, la perseverancia, la valentía y la lucha por la vida se impusieron ante el desastre sanitario y se proclamaron victoriosos. En estas comunicaciones se ha respetado la redacción en primera persona por la implicación psicológica de los hechos que se narran en la personalidad del mencionado doctor.


 

 

El 8 de agosto de 2014, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una Declaración de emergencia pública sanitaria internacional con respecto a la epidemia de ébola en África Occidental al alcanzar la cifra de 1000 fallecidos a partir del mes de marzo. Unos días antes su directora general, Margaret Chan, había contactado con las autoridades cubanas a través de su representante en la Habana.

El 13 de agosto la Organización de Naciones Unidas (ONU) pedía una respuesta global ante la crisis y el día 29, el gobierno de Cuba recibió la solicitud oficial de ayuda del Dr. Ernest Bai Koroma, presidente de la república de Sierra Leona. En una de las partes de la carta dirigida al presidente Raúl Castro expresaba:

"(…) Es con tristeza, ansiedad y desesperación que me dirijo a usted para hablarle sobre el brote sin precedente del terrible virus del ébola que está devastando nuestra subregión y reclamando la vida de nuestros ciudadanos, que incluyen los trabajadores de salud de primera línea. Este terrible flagelo ha creado una crisis de salud de aterradoras proporciones que amenaza la paz, la seguridad y la estabilidad en Sierra Leona".

"(…) Como a un verdadero amigo de Sierra Leona, me dirijo a usted en este momento de aflicción para que nos preste ayuda con los especialistas y técnicos necesarios que harán uso de su experiencia para combatir esta grave crisis de salud".

El 9 de septiembre, el secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon llamó personalmente a los presidentes de las tres naciones ricas que en el pasado habían colonizado o neocolonizado a los países afectados de África: Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia, y al presidente de un pequeño país que había peleado junto a los africanos por su independencia en la segunda mitad del siglo XX: Cuba.1

La petición de la ONU y la OMS al pueblo cubano expresa la confianza y un verdadero reconocimiento del mundo al pueblo cubano, forjado en la lucha contra las dificultades y unido por la decisión de ser libre e independiente por lo que se ha convertido en un paradigma al ser reconocido como un pueblo heroico, valiente y humanitario.

Los colaboradores cubanos que participamos en la lucha contra el ébola somos la expresión de una profunda formación revolucionaria de un pueblo preparado para el enfrentamiento a contingencias de cualquier tipo basado en una fuerte preparación política e ideológica y una convicción patriótica cuyos valores fundamentales son el humanismo, la dignidad, la intransigencia e intolerancia ante todo tipo de dominación extranjera y el internacionalismo proletario.

Durante la campaña se nos consideró héroes y aceptamos el reconocimiento por ser hijos de un pueblo heroico cuando sabemos que solo cumplimos con un deber profesional que éticamente demuestra hasta dónde puede llegar la entrega del pueblo cubano y la altura de los profesionales de la salud que masivamente solicitaron su participación en la "Campaña Suicida" como se le denominó inicialmente.

El reconocimiento del mundo se expresó nuevamente en febrero de 2015 cuando se propone a la Brigada "Henry Reeve" para el premio Nobel de la Paz y nos impresionó agradablemente saber que entre los propuestos se encontraba el Papa Francisco a quien admiro grandemente por su gestión humanitaria. Tengo que reconocer, por mi experiencia personal en el enfrentamiento a desastres como los de Haití y Sierra Leona, que la incidencia de la religión fue fundamental en la integración de las fuerzas y organización en las comunidades y se constituyó en una gran fortaleza como forma de la conciencia social de la ideología reinante en esos espacios geográficos.

El 4 de octubre de 2014, según se publicó en el periódico Granma, Fidel Castro Ruz, expresó:

"(…) El envío de la primera brigada médica a Sierra Leona, señalado como uno de los puntos de mayor presencia de la cruel epidemia de ébola, es un ejemplo del cual un país puede enorgullecerse, pues no es posible alcanzar en este instante un sitial de mayor honor y gloria. Si nadie tuvo la menor duda de que cientos de miles de combatientes que fueron a Angola y a otros países de África o América, prestaron a la humanidad un ejemplo que no podrá borrarse nunca de la historia humana; menos dudaría que la acción heroica del ejército de batas blancas ocupará un altísimo lugar de honor en esa historia".

El 9 de julio de 2015, 248 brigadistas fueron condecorados con la Orden "Carlos J. Finlay" otorgada por el Consejo de Estado. También la recibieron posmortem los cuatro fallecidos: dos en África y dos en Cuba. En la carta del presidente Raúl Castro Ruz, reproducida en el sitio Cubadebate del 8 de julio de 2015, leída en el acto de condecoración se lee:

"(…) Luego de haber cumplido con la honrosa misión que los llevó hasta África Occidental hace seis meses, incluso a riesgo de sus propias vidas, para combatir el brote del ébola que azotaba a ese continente, regresaron a la Patria que los recibió con el mayor orgullo".

Fueron varios meses donde se puso a prueba el valor, la consagración y el sacrificio del hombre enfrentado a la amenaza de una epidemia, para los cubanos desconocida; pero también se pusieron de manifiesto la preparación intelectual de los profesionales de la salud, y sus valores humanistas, solidarios y en correspondencia con los principios revolucionarios que han constituido paradigmas en su formación integral.

 

Declaración de intereses

El autor declara no tener conflicto de intereses.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Ubieta Gómez E. Zona Roja. La experiencia Cubana del ébola. La Habana: Ediciones Abril; 2016.

 

 

Recibido: 17 de enero de 2017.
Aprobado: 22 de febrero de 2017.

 

 

Rafael Rufino Corona Pérez. Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara. Cuba. Correo electrónico: rafaelcorona@infomed.sld.cu